DEFENSA DE TESIS
El rol de los polinizadores en el cultivo del poroto pallar
Este miércoles 18 de marzo, la Lic. María Virginia Chirilá, quien se desempeñó como Becaria Doctoral en el IADIZA durante cinco años, defenderá su tesis para alcanzar el grado de Doctora en Ciencias Biológicas por la Universidad Nacional de Salta (UNSa). Su investigación arroja nueva luz sobre la ecología agrícola de los Valles Calchaquíes y el papel fundamental de las abejas nativas.


Un cultivo andino con historia
El trabajo de Virginia o Vicky como la llaman sus allegados, titulado "El rol de la polinización y el hábitat en el cultivo del poroto pallar", pone el foco en Phaseolus lunatus. Este poroto, originario de los Andes, es un cultivo poco difundido pero de inmenso valor fitogenético, histórico y cultural. En el noroeste argentino, es sostenido principalmente por pequeños productores en sistemas agrícolas diversos insertos en paisajes de montaña, específicamente en la región de Cachi, Salta.
A pesar de su importancia regional, el rol que cumplen los polinizadores en su producción es un terreno con muchos interrogantes.
Abejas exóticas vs. Abejas nativas
Durante su investigación doctoral, Virginia evaluó cómo distintos factores influyen en la polinización y el rendimiento de este cultivo. Uno de sus hallazgos más llamativos fue el impacto de la abeja melífera (Apis mellifera). Si bien esta especie exótica fue el visitante floral más frecuente del poroto pallar, su alta abundancia se asoció, paradójicamente, a efectos negativos sobre el rendimiento del cultivo.
Por el contrario, el estudio destacó el rol vital de los polinizadores nativos, en particular las abejas carpinteras del género Xylocopa. A través de estudios observacionales, Virginia demostró que estas abejas autóctonas contribuyen significativamente a la polinización y mejoran el rendimiento del cultivo la planta.
"Hoteles para abejas" y la importancia del hábitat
Dado que las abejas Xylocopa nidifican en cavidades de madera, la investigadora evaluó cómo la disponibilidad de estos recursos influye en su presencia. Para ello, implementó nidos artificiales (secciones de madera que funcionaron como “hoteles para abejas”) y analizó la disponibilidad de cavidades naturales en el paisaje. Los resultados confirmaron que estos nidos artificiales pueden complementar los recursos naturales y favorecer la presencia de estas abejas beneficiosas en los campos.
En conclusión, el trabajo de Virginia demuestra que en sistemas agrícolas pequeños y diversos, el hábitat que rodea a los cultivos es determinante para las comunidades de polinizadores y el servicio que prestan. Además, invita a reflexionar sobre los posibles efectos adversos de introducir polinizadores exóticos en estos delicados paisajes de montaña.